PAULO FREIRE – Trabajo práctico-

PAULO REGLUS NEVES FREIRE

Nacido en Brasil en 1921, conceptualizó e impulsó un nuevo vínculo pedagógico.

Entendió que el educador debía involucrarse en las problemáticas de su pueblo y emprendió un camino de lucha contra lo que denominaba una pedagogía bancaria.

Pedagogo, escritor, político y pensador; Paulo Freire concibió la educación como una acción política capaz de liberar a los oprimidos.

Es el 19 de septiembre de 1921 cuando en Recife, una ciudad empobrecida del nordeste brasileño, nace P Freire.  Después de una escolaridad dificultosa, a los 20 años empieza a estudiar derecho y enseñar portugués en escuelas secundarias. Tiene una fuerte influencia de formación cristiana. Trabaja en parroquias cuando es muy joven y se forma en un instituto superior de estudios brasileños.

Corre el año 1954, y Paulo Freire es nombrado Jefe del departamento de Educación y Cultura del Servicio Social de Industria de Recife, al año siguiente, es nombrado profesor de pedagogía en la Universidad de Recife.

Va a trabajar en el departamento de extensión cultural del Sesi, en un proyecto de educación de adultos.  En consecuencia ingresará a la universidad de Pernambuco y toda la experiencia que comienza a hacer en educación de adultos es lo que de hecho, lo encamina a los temas de educación.  Paulo Freire estaba formado en derecho, y se va apartando hacia las cuestiones del campo educacional.  Elsa, su primera esposa, era profesora de primaria y es en ese compartir conyugal y de ideas donde el comienza a hacer foco en lo educacional.

Freire promueve la participación crítica de padres y de alumnos sobre las cuestiones que hacen a la vida de la escuela y de la sociedad.  También se preocupa para que los trabajadores reflexionen y tomen conciencia sobre sus problemas educativos, sindicales, laborales y familiares.

La iglesia latinoamericana vive en la década de los 50 tiempos de fuerte militancia y compromiso con las luchas militares.  En Brasil, comienza un movimiento de comunidades eclesiásticas de base que crecen incesantemente en las décadas siguientes y frente a las cuales Freire asumirá un fuerte compromiso.

Es en el año 1960 cuando Paulo Freire funda el movimiento de cultura popular donde amplía su concepción sobre alfabetización y educación de adultos.

Paulo Freire resulta muy simplificado al ser tomado solo como un método rápido de alfabetización de dos o tres meses.  El método es mucho más que juntar sílabas, es sobre todo, un proceso de concientización de la gente; de su condición en una determinada sociedad, y es enseñarles a apoderarse de la lectura y la escritura como un arma política de lucha en el proceso de democratización y ciudadanía.

Freire confirma que los trabajadores se interesan por las cuestiones políticas cuando se refieren a sus problemáticas y necesidades.

Para Paulo Freire es claro que no se trata de explicar a las personas como es la estructura de clases de la sociedad y cuáles son las contradicciones primarias y secundarias;  se trata de hacer una experiencia en las que el sujeto articule esa experiencia existencial con esos problemas estructurales.

El método de alfabetización diseñado por Freire a partir de 1961 se basa en su propia experiencia en el noreste de Brasil, donde 300 campesinos adultos son alfabetizados en solo 45 días. A mediados de la década del 60 la mitad de los brasileros son analfabetos o viven en lo que Freire llama la cultura del silencio.

Pero la experiencia más conocida es la que realiza en el interior de Rio Grande del Norte, próximo a su Pernambuco Natal. Desarrollaría la alfabetización de los cosechadores de caña. Allí pondrá a prueba algunos principios de lo que se conocerá luego como la “pedagogía de Paulo Freire” ¿Cuáles serían?

Primero: que todos conocemos el mundo, conocimiento que precede al de la palabra escrita, por lo que él combate fuertemente la idea de que los sujetos no conocen nada.

Para Freire el universo vocabular es el conjunto de palabras que son significativas para los educandos. Sostiene que el educador debe involucrarse en los procesos populares observando cuáles son sus universos de vocabulario.  Considera que en una estructura de dominación el lenguaje y la experiencia están alienados. Las maneras de hablar y pensar el mundo constituyen un reflejo del pensamiento y del lenguaje propio de las sociedades dominantes.

El desarrolla, formula y elabora, junto con un equipo, un plan nacional de alfabetización que presuponía la creación en Brasil de 20.000 núcleos de alfabetización que él llamaba “Círculos de Cultura”, lo que es importante porque él no separa la idea de un aprendizaje de la lectura y la escritura del conocimiento de su propio universo cultural.

En 1963 es nombrado director del Plan Nacional de alfabetización, pero al año siguiente un golpe militar pone fin a esta etapa. Es encarcelado por la dictadura y encuentra protección en la embajada de Bolivia, cuyo gobierno lo contrata como asesor del Ministerio de Educación, pero apenas llega a la ciudad de La Paz en 1964 es testigo de otro golpe de estado y se marcha a Chile. Comienza así un largo exilio que se extenderá hasta 1980. Permanece en chile durante más de 4 años, donde trabaja en el instituto de Capacitación e Investigación de la reforma agraria y en la oficina gubernamental especial de educación de adultos.

La experiencia del exilio, que continúa en Ginebra, lo vincula con los movimientos revolucionarios africanos, lo pone en contacto con un pensamiento muy potente. Uno de los más fuertes que a él le impacta mucho es el de Amílcar Cabral, uno de los dirigentes de la revolución Ginense, uno de los intelectuales más importantes.

En 1967 viaja a Estados Unidos como conferenciante de diversas universidades y trabaja como profesor invitado de la Universidad de Harvard.

Concluye la década del 60 y publica el libro “¿Extensión o Comunicación?” La concientización en el medio rural, en él concibe la extensión de la cultura como una operación invasora, mientras que de modo opuesto argumenta que la comunicación de la cultura fomenta la concientización ya que no es posible aprender si los saberes están en contradicción con las experiencias personales. Cuando discute esto está discutiendo contra el pensamiento hegemónico y poniendo en tela de juicio no solamente un modelo abstracto de modelo educativo, sino una práctica político pedagógica concreta.

Afirma que el educador que no conoce el mundo del campesino no puede establecer un vínculo pedagógico con él, y mucho menos tratar de cambiar su actitud. Enarbola su experiencia educativa en principios que fomentan la práctica de la libertad, prácticas que se alejan de un simple apoyo técnico y que ponen el esfuerzo en intentar descifrarse a sí mismo y a los demás.

Es a principios de los años 70 cuando publica sus obras más famosas:

La educación como práctica de la libertadPedagogía del oprimido.

Éstas son prohibidas por las dictaduras cívicas militares que asolan el cono sur.

En la educación como práctica de la libertad presenta una propuesta pedagógica para Brasil en la fase de transición de la sociedad agraria colonial a una sociedad independiente e industrializada.

La publicación de pedagogía del oprimido conforma un aporte latinoamericano fundamental al proceso de organización política de los sectores sociales dominados.

Freire enfatiza el reconocimiento del estado de opresión como una situación de violencia, y hace hincapié en la estrategia general de trabajo revolucionario con los oprimidos y no para ellos.

Pedagogía del oprimido destaca el papel de la educación como una forma de política cultural e interpela a todos los trabajadores que se desempeñan en el ámbito de la educación y de la cultura.

Freire resalta la relación  entre diálogo y transformación. El diálogo indica un tipo de comunicación para construir la verdad, que nadie posee de manera absoluta y a la que nunca se arriba definitivamente. Expresa que existe una doble dimensión del dialogo, la acción y la reflexión, articuladas entre sí.

La educación bancaria para Paulo Freire se vincula a lo que él llama una escuela tradicional, en la que el profesor sabe todo y el alumno no sabe nada. El alumno seria el depositario de los conocimientos que serían transmitidos por una única persona que sabe todo. Así, en esta relación, los alumnos serian pasivos, y el profesor activo.

En este sentido Paulo Freire va a proponer que la gente se educa al mismo tiempo que es educada, va a plantear que el profesor debe tener la capacidad de conocer el universo cultural histórico, lingüístico de los alumnos. Poder organizar esas ideas y conocimientos de forma sistematizada y crear las condiciones para que el proceso de alfabetización acontezca.

Freire opone su propuesta conocida como educación dialógica a lo que llama educación bancaria. La educación dialógica busca establecer una relación igualitaria entre educador y educando en las que ambas partes enseñan y aprenden ya que nadie lo sabe todo y nadie lo ignora todo.

En el año 1970 Paulo Freire se traslada a Ginebra, Suiza donde es convocado para asesorar en los programas de educación del consejo mundial de iglesias. Entre los años 1975 y 1980 trabaja en Santo Tomé y Príncipe, Mozambique, Angola y Nicaragua. Lugares donde se posiciona como un militante comprometido con los pueblos oprimidos.

En marzo de 1980 Freire emprende su regreso definitivo a Brasil, donde ocupara puestos en el magisterio en dos universidades.

El partido de los trabajadores gana las elecciones municipales en San Pablo en 1988 y Freire asume como secretario de educación. Su política se centra en cuatro objetivos principales

  • Ampliar el acceso y permanencia de los sectores populares a la educación pública.
  • Democratizar el poder  pedagógico para que todo se vincule en una planificación auto gestionada.
  • Fomentar la construcción colectiva interdisciplinaria y la formación constante del personal docente.
  • Contribuir a la eliminación definitiva del analfabetismo.

 

Freire tiene un enorme prestigio internacional y mucho apoyo político (ya que es uno de los fundadores del partido de los trabajadores), pero se le dificulta implementar transformaciones en el sistema escolar.

Paulo Freire se encuentra en una situación paradójica: crítico de la educación promovida por el Estado, ahora forma parte de ese Estado. Acepta el cargo convencido de que es una oportunidad para modificar problemas estructurales de la enseñanza, pero las presiones ejercidas desde la Burguesía Paulista, la oposición política y la prensa escrita lo llevan a renunciar a su cargo y continuar trabajando desde otros espacios.

Toda esa complejidad nos alerta que no es fácil cambiar el sistema escolar, si Paulo Freire no pudo ¿Cómo habría que hacer?  En un momento él decide que lo mejor para que su equipo continúe es que él se retire. Y  dice “Me voy para quedarme” y de hecho el equipo sigue desarrollando el proceso que se había iniciado.

El 2 de Mayo de 1997 a los 75 años Paulo Freire muere en la ciudad de San Pablo. Su obra, traducido a diversos idiomas se extiende a más de 27 libros propios y colectivos.

Hay una movilidad en la biografía de Freire. Si uno la toma de manera rígida puede decir que se transformó porque el Freire en Pedagogía del oprimido o en Educación como práctica de la libertad no nombra la palabra escuela, ni la palabra profesor. Esa transformación que hace es justamente en función de mantener la coherencia y no la rigidez. Ser capaz de mantener principios que se articulan de manera distinta en cada coyuntura. Esos principios generales presentes en la obra de Paulo Freire siguen siendo necesarios porque nuestro mundo sigue siendo desigual y estatificado, y ese compromiso con la libertad y con la lucha contra las exclusiones que fueron abrazadas por Freire sigue siendo bandera de nuestro presente. Por lo que la lectura y relectura de la obra de Paulo Freire nos puede inspirar,  nutrir y fertilizar las luchas del presente.

Freire revolucionó el glosario de conceptos pedagógicos y produjo un giro radical en el modo en que entendemos  los procesos educativos.

Una educación que es educación y reflexión en cada paso, en cada huella que el mismo llevó adelante en su práctica, en una lucha comprometida por la escuela pública popular, por la alfabetización, por la igualdad y la liberación de los sectores oprimidos.

Paulo Freire sigue dialogando con nosotros a la hora de pensar y accionar sobre la educación y la identidad latinoamericana.

Obras  más representativas de Paulo Freire:
Pedagogía del oprimido.

Esta edición es una de las obras más representativas de Paulo Freire y pone al alcance de nuevos lectores un material indispensable para entender las posibilidades y las conquistas de la educación popular. La pedagogía que propone funda un método cuya finalidad inmediata es la alfabetización y cuya dimensión más amplia postula la educación como práctica de la libertad.

Las personas, al comenzar a escribir, no copian palabras sino que expresan juicios. Al darles a éstos una forma escrita, adquieren conciencia de su participación en la historia. La teoría de Freire coloca a los sujetos en condiciones de replantearse críticamente las palabras de su mundo para conocer y expresar su propia palabra y, así, asumir lúcidamente su condición humana. Para lograrlo, en un régimen en el que los más explotados menos enuncian, los oprimidos tienen que entablar una lucha contra los dominadores también en el plano del lenguaje. Este aprendizaje es la vía que muestra Pedagogía del oprimido. Las afirmaciones de Freire se sustentan siempre en situaciones concretas; expresan las reacciones de proletarios urbanos, hombres de clase media y campesinos. En la educación como práctica de la libertad, educadores y educandos inician juntos, como oprimidos, la tarea histórica de liberarse a sí mismos y liberar a los oprimidos.

La pedagogía del oprimido, como pedagogía humanista y liberadora, tendrá,  pues, dos momentos distintos aunque interrelacionados. El primero, en el cual los oprimidos van descubriendo el mundo de la opresión y se van comprometiendo, en la praxis, con su transformación, y el segundo, en que, una vez transformada la realidad opresora, esta pedagogía deja de ser del oprimido y pasa a ser de la pedagogía de los hombres en proceso de permanente liberación.

La educación como práctica de la libertad.

Es una obra del pedagogo brasileño Paulo Freire, quien establece una ruptura en la concepción de la Educación producto de la ruptura de la dictadura vivida en la época. Aquí, el autor se plantea la idea de educar, en medio de grandes transformaciones que se suscitaron en Latinoamérica, principalmente en la segunda mitad del siglo XX. La verdadera educación consiste en el accionar del hombre, y para eso necesita reflexionar y transformar el mundo, siendo un sujeto activo. Además, considera que no hay que adaptarse a las sociedades sino transformarlas y considera que todo cambio es necesario para el fortalecimiento social. La conciencia crítica, posibilita integrarse a una sociedad en transición, que se contradice y cambia. Ayudar al hombre y recuperarse es el principal objetivo, haciéndolo partícipe de sus propios problemas, negando la política asistencialista que limita la capacidad de responsabilidad del individuo.

La educación de las masas es el desafío fundamental de los países en desarrollo, una educación que, liberada de todos los rasgos alienantes, constituya el motor del cambio social. Por consiguiente, la opción se da entre una pedagogía “para la domesticación” y una pedagogía “para la libertad”, entre “una educación para el hombre-objeto” y “una educación para el hombre-sujeto”.

Paulo Freire considera que, dentro de las condiciones históricas de la sociedad, es indispensable una amplia concienciación de las masas a través de una educación que les permita reflexionar sobre su espacio y su tiempo. Está hondamente convencido de que la elevación del pensamiento del individuo, “que suele llamarse, apresuradamente, politización”, comienza exactamente con esta autorreflexión que lo lleva a profundizar su toma de conciencia y, sobre todo, a transformar su inserción en la historia, ya no como espectador, sino como actor y autor.

La pedagogía de Paulo Freire es, por excelencia, una “pedagogía del oprimido”, que no postula modelos de adaptación ni de transición de nuestras sociedades, sino de ruptura, de cambio y de transformación total. La alfabetización, y por consiguiente toda la tarea de educar, sólo será auténticamente humanista en la medida en que procure la integración del individuo a su realidad nacional, en la medida en que pueda gestar en el educando un proceso de recreación, de búsqueda, de independencia y, a la vez, de solidaridad.

Educación y cambio.

El contenido de ciertas obras, de gran impacto en determinado momento del pasado próximo, a veces cobra relevancia inusitada en el presente. Es el caso de “Educación y Cambio”(1° Edición, 1976) del conocido pedagogo y educador Paulo Freire. Freire, creador de un eficaz método de alfabetización y severo crítico del tipo de educación vigente en América, es reconocido a nivel internacional como uno de los pensadores paradigmáticos en relación a la cuestión educativa formal y no formal y a los problemas que en este ámbito plantea tanto la globalización económico-tecnológica cuanto la pasividad que genera en la población el sistema educativo como tal. La candente vigencia de esta breve y contundente obra como aporte concreto y didáctico al quehacer difícil y lleno de responsabilidades del educador que, a pesar de los obstáculos con que tropieza día a día frente al sistema, continúa intentando la búsqueda de una sociedad equitativa y participativa, es decir, más humana. Actualmente resulta un lugar común el reconocimiento de la necesidad de cambios sociales significativos en orden a superar la profunda crisis que atraviesa la estructura sociopolítica y el sistema de vida perverso que afecta tanto a “carenciados” de lo indispensable para vivir cuanto al hombre como tal que ve desdibujarse valores humanos irrenunciables como la solidaridad, la justicia, el respeto entre congéneres y hacia la naturaleza y una razonable equidad en la distribución de la riqueza. Si bien nunca han sido perfectos los sistemas sociales, hoy daría la impresión de que la humanidad se desliza hacia su propia destrucción signada por la agresión indiscriminada al medioambiente y la desesperanza de gran parte de la población condenada a la marginalidad y dependencia, al hambre, a la falta de trabajo y educación. Sólo en la Argentina casi la mitad de la población es indigente, el 25% carece de trabajo y otro 25% es desocupado; crecen sin pausa el analfabetismo y la deserción escolar. Mientras tanto los políticos declaman en medio de la corrupción, prometen y contemplan el derrumbe de la nación con absoluta indiferencia, producto de la mediocridad y la falta de visión. Ante esta realidad el rol del educador se agiganta porque es él, precisamente, quien está en contacto privilegiado con el hombre en sus años de crecimiento y formación, a condición de que asuma con responsabilidad su función social teniendo en cuenta parámetros que contribuyan a que el hombre sea cada vez más hombre, más participativo y menos máquina o robot al servicio de la pura tecnología o de intereses financieros de cúpulas anónimas y minoritarias. “Educación y Cambio” entiende que el educador es agente necesario para generar el proceso de cambio. Sin ser su trabajo espectacular y político, puede fundar las bases y estimular contenidos y participación que abran caminos a una transformación. En todo caso, deberá tener en cuenta un eje en el que sus dos puntas se complementan necesariamente: por un lado, la calidad y compromiso del educador que ha elegido libremente este rol y, por otro, la participación activa del  educando. En este último sentido Freire puntualiza un criterio al que no se debe renunciar. “El hombre es sujeto de su propia educación, no puede ser objeto de ella” o, dicho más sencillamente, “nadie educa a nadie”. Todos tenemos una riqueza y una potencialidad que el educador debe contribuir a que emerja con fuerza.

Pedagogía de la esperanza.

En esta obra, Paulo Freire propone crear una pedagogía de la esperanza que supere la pedagogía del oprimido, por lo que sintetiza los grandes temas gestados en medio de las luchas sociales que convulsionaron a América Latina y a los pueblos del Tercer Mundo, y que provocaron las reflexiones sobre la necesidad de sobrevivir y de vencer el agobio de la dominación. El autor profundiza en la historia para mostrar las condiciones que dieron forma al pensamiento; descubre las tramas que envolvieron la vida, ideas y procesos sociales; muestra la tragedia de las discriminaciones, la extensión de la injusticia y el drama de los que lucharon. La obra es también una prueba de fortaleza de parte de una generación que resistió al sometimiento y que extrajo de las vicisitudes y de las persecuciones el coraje para trabajar en la transformación social. La obra es también una prueba de fortaleza de parte de una generación que resistió al sometimiento y que extrajo de las vicisitudes y de las persecuciones el coraje para trabajar en la transformación social.

Obra completa del autor:

  • La educación y la realidad brasileña. Recife: Universidad Federal de Recife, 139p. (Tesis de licitación para la silla de Historia de la Educación y Filosofía de Bellas Artes de Pernambuco) (1959)
  • El propósito de una administración. Recife: UniversityPress, 90p. (1961)
  • La alfabetización y la conciencia. Porto Alegre: Editora Emma. (1963)
  • La educación como práctica de la libertad. Introducción Francis C. Weffort. Río de Janeiro: Paz e Terra, (19 ª ed, 1989, 150 p.) (1967)
  • Educación y concienciación: extencionismo rural. Cuernavaca (México): CIDOC / Cuaderno 25, 320 p. (1968)
  • Pedagogía del oprimido. Nueva York: Herder y Herder, 1970 (manuscrito en portugués 1968). Publicado con el prefacio de ErnaniMariaFiori. Río de Janeiro, Continuum, 218 p. (1970)
  • ¿Extensión o comunicación?Río de Janeiro: Continuum, 1971 93 p. (1971)
  • La acción cultural para la libertad y otros escritos.Traducción Claudia Schilling, Buenos Aires: Tierra Nueva, 1975.
  • Cartas a Guinea-Bissau. Graba un experimento en el proceso. Río de Janeiro: Paz e Terra, (4 ed, 1984.), 173 p. 1977.
  • Los cristianos y la liberación de los oprimidos. Lisboa: Cuestiones BASE, 49 p., 1978.
  • La conciencia y la historia: la praxis educativa de Paulo Freire(antología). Sao Paulo: Loyola. 1979:
  • Multinacional y los trabajadores en Brasil. Sao Paulo: Brasiliense, 226 p. (1979)
  • Cuatro cartas a los artistas y animadores culturales. Ministerio de Educación y Deportes, Santo Tomé y Príncipe, 1980.
  • Conciencia: la teoría y la práctica de la liberación; una introducción al pensamiento de Paulo Freire(antología). Sao Paulo: Moraes, 102 p. 1980.
  • La ideología y la educación: reflexiones sobre la no neutralidad de la educación. Río de Janeiro: Continuum. (1981)
  • La educación y el cambio. Río de Janeiro: Continuum. (1981)
  • La importancia del acto de leer (en tres artículos que se han completado). Prefacio por Joaquim Antonio Severino (1982)
  • Acerca de Educación (Diálogos), Vol. 1 Rio de Janeiro:. Continuum. (1982)
  • La educación popular. Lins (SP): Todos los Hermanos. (1982)
  • La cultura popular, la educación popular. (1983)
  • Hacia una pedagogía de la investigación.(1985)
  • Aprendiendo de la historia misma. Río de Janeiro: Paz e Terra, 168 p. (1987)
  • En la escuela hacemos: una reflexión interdisciplinaria sobre la educación popular.(1988)
  • Lo que debe hacer: teoría y práctica de la educación popular. (1989)
  • El hablar con los educadores. Montevideo. Roca Viva, (1990)
  • La alfabetización – Lectura del mundo y lectura de la palabra. Río de Janeiro: Continuum. (1990)
  • La educación en la ciudad. Sao Paulo: Cortez, 144 p, (1991).
  • Pedagogía de la esperanza: un reencuentro con la Pedagogía del oprimido. Río de Janeiro: Paz e Terra, 245 p. (1992)
  • Profesor sí, no tía: cartas a aquellos que se atreven a enseñar. Sao Paulo: Ojo de Agua, 127 p. (1993)
  • Política y educación: ensayos. Sao Paulo: Cortez, 119 p. (1993)
  • Cartas a Cristina. Prólogo de S. Adriano Nogueira; notas por Ana MariaAraújo Freire. Nueva York: Continuum. 334 p. (1994)
  • La escuela se llama vida. Sao Paulo: Ática, 1985; 8. Edición. (1994)
  • A la sombra de esta manguera. Sao Paulo: Ojo de Agua, 120 p. (1995)
  • Pedagogía: diálogo y conflicto. Sao Paulo: Editora Cortez. (1995)
  • El miedo y la audacia. (con Ira Shor). Prólogo Ana María Saúl; Río de Janeiro: Continuum, 1987. (1996)
  • Pedagogía de la autonomía. Río de Janeiro: Paz e Terra, 138 p. (1996)
  • Pedagogía de la indignación. Cartas pedagógicas en un mundo revuelto. Sao Paulo: UNESP, 134 p. Última obra de Freire, en la que trabajaba al momento de su muerte. (2000)
  • Por una pedagogía de la pregunta(con Antonio Faundez). Ediciones del CREC, 196 p. (2010)

BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA

  • La educación como práctica de la libertad. Introducción Francis C. Weffort. Río de Janeiro: Paz e Terra, (19 ª ed, 1989, 150 p.) (1967)
  • Pedagogía del oprimido. Nueva York: Herder y Herder, 1970 (manuscrito en portugués 1968). Publicado con el prefacio de ErnaniMariaFiori. Río de Janeiro, Continuum, 218 p. (1970)
  • La educación y el cambio. Río de Janeiro: Continuum. (1981)
  • Pedagogía de la esperanza: un reencuentro con la Pedagogía del oprimido. Río de Janeiro: Paz e Terra, 245 p. (1992)
  • Educación y concienciación: extencionismo rural. Cuernavaca (México): CIDOC / Cuaderno 25, 320 p. (1968)

Registro fotográfico de instancias “Clase expositiva”

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VIDEOS PROYECTADOS EN CLASE (FRAGMENTOS)

Links

· https://www.youtube.com/watch?v=kAemFdMqnO8 -Paulo Freire ¿Qué es enseñar?

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